viernes, 12 de febrero de 2016

CRÍMENES DE ODIO



Homosexual, se dice del individuo que tiene una inclinación erótica y afectiva hacia individuos del mismo sexo. Hay que tener mucho cuidado al aplicar la Biblia. Los cristianos no podemos odiar al prójimo, sino amarlo. En lo que va de este año en nuestro país han sido asesinados cinco homosexuales; no conocemos los motivos que tuvieron esas personas para cometer tan horrendos crímenes. Pero podemos hablar de lo que Dios piensa acerca del pecado de la homosexualidad, porque en su palabra él nos revela su voluntad.


Cuando Dios dice en Juan 3:16 “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda mas tenga la vida eterna“, Dios está incluyendo en ese todo aquel (en inglés whosoever) a los homosexuales y a todos los pecadores. Dios ama a los homosexuales, pero aborrece el pecado de la homosexualidad, como ama a todos los pecadores, pero aborrece al pecado que ellos practican; por eso dice: “para que todo aquel que cree, no se pierda mas tenga la vida eterna“.


Si un pecador muere sin arrepentimiento, será condenado eternamente, pero si en vida se arrepiente y confiesa a Jesucristo como su salvador, será transformado en una nueva criatura; 2 Corintios 5:17, sin importar cuales hayan sido sus pecados, pues Jesús vino a buscar y salvar lo que se había perdido.


No se puede andar por ahí matando a la gente por sus pecados, porque en ese caso habría que matar también a los adúlteros, fornicarios, violadores, ladrones etc, etc, y déjenme decirles que si así se hiciera, en este país quedarían muy, pero muy pocos habitantes.


Mas amados, Dios ha dado el remedio para homosexuales, lesbianas, y todos los pecadores; “cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tu y tu casa“.


Con mucho amor


Pastor José Muñoz

SOFONIAS 3:1-20



La profecía de Sofonías es una que presenta caos, desolación y destrucción; ¿la causa? Según el profeta… Gente engolfada en lujo, que negaban la intervención de Dios. Desobedientes, no aceptaban la corrección, ni confiaban en Dios. Materializados, interesados solo en si mismos y sus lujos.


Toda esta situación traería el juicio de Dios sobre toda desobediencia, obstinación, desconfianza, y negligencia de sus principes, sacerdotes, jueces y profetas corrompidos. Corrompidos a pesar de todo lo que Dios había hecho por ellos. Pero había un resto del pueblo que se mantenia humilde, pobre y fiel, pueblo que conocía a Dios y esperaba en El.


También en la iglesia de hoy vemos las mismas situaciones que en los tiempos de Sofonías. Gente indiferente a la santidad de Dios, solo ocupados en sí mismos; ministros que solo piensan en hacer dinero aunque para ello tengan que tergiversar la Palabra de Dios, autodenominados apóstoles y profetas, siervos y siervas, reverendos y doctores. Ya no encuentran que mas títulos engancharse. Estos solo son “manchas en nuestros ágapes, nubes sin agua, arboles secos y paja que arrebata el viento”.


Pero asi como en los días de Sofonías Dios trajo juicio sobre esa plaga, asi también lo trerá en nuestros días. Pero gloria a Dios, hoy como en aquellos días hay un remanente que no se ha contaminado y que esperamos en el Señor. Y como entonces, Dios librará a los verdaderos creyentes de tanto oportunista que hasta cobran por orar por los enfermos.


CRISTO VIENE POR SU PUEBLO!!!!

TODO OBRA PARA BIEN


Filipenses 1:12 “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio”.


El apóstol estaba preso en Roma y para borrar el vituperio de la cruz muestra la sabiduría y la bondad de Dios en sus sufrimientos. Estas cosas le hicieron conocido donde nunca hubiera sido conocido de otro modo; debido a ellas algunos se interesaron en el evangelio. Sufrió de parte de los falsos amigos y de los enemigos. ¡Miserable carácter el de los que predican a Cristo por envidia y contienda y añaden aflicción a las cadenas que oprimían a Pablo.


El apóstol estaba cómodo en medio de todo. Debemos regocijarnos, puesto que nuestros trastornos pueden hacer bien a muchos. Todo lo que resulte para nuestra salvación es por el Espíritu de Cristo y la oración es el medio designado para buscarlo.


Nuestras expectativas y esperanzas más fervientes no deben ser lograr que nos honren los hombres, ni escapar de la cruz, sino ser sustentados en medio de la tentación, el desprecio y la aflicción. Dejemos a Cristo la manera en que nos hará útiles para su gloria, ya sea por labores o sufrimientos, por diligencia o paciencia, por vivir para su honra trabajando para Él o morir para su honra sufriendo por Él.


Los filipenses acaso temerían que el encarcelamiento de Pablo impidiera la extensión del evangelio; por tanto les quita este temor. Las cosas que me han sucedido—han resultado en provecho—La fe, torna en luz favorable hasta aquello que parece adverso (verso 28; y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios.


2 Corintios 4:2 “Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios”.


2 Corintios 4:7-18 “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida. Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.


La gracia de la fe es un remedio eficaz contra el desaliento en tiempos de prueba. Ellos sabían que Cristo había resucitado y que su resurrección era arras y garantía de la de ellos. La esperanza de esta resurrección animará en el día de sufrimiento y nos pondrá por encima del temor a la muerte. Además, sus sufrimientos fueron para el provecho de la Iglesia y para la gloria de Dios.


Los sufrimientos de los ministros de Cristo, y su predicación y conversación, son para el bien de la Iglesia y para la gloria de Dios. La perspectiva de la vida y la dicha eterna eran su fortaleza y consuelo. Lo que el sentido estaba dispuesto a considerar pesado y largo, doloroso y tedioso, la fe lo percibe leve y corto y sólo momentáneo. El peso de todas las aflicciones temporales era leve en sí, mientras la gloria venidera era una sustancia de peso y duración más allá de toda descripción. Si el apóstol pudo llamar leves y momentáneas a sus pruebas pesadas, largas y continuas, ¡qué triviales deben de ser nuestras dificultades!


La fe capacita para efectuar el recto juicio


Por José D. Muñoz

¿QUE ES LA FE?



Fe no es creer en Dios, pues los demonios creen y tiemblan; fe es creerle a Dios, ya que la Palabra de Dios es lo que sabemos acerca de él, y en ella están contenidos sus hechos y promesas. Entonces si le creemos a Dios, su Palabra se hace real en nuestras vidas y se producirán aquellos milagros, que sean tanto para gloria de su nombre como para beneficio nuestro.


Algunos escépticos tratan de explicar los milagros de la Biblia como hechos naturales. Por ejemplo uno de esos incrédulos, tratando de explicar el paso de Israel a través del mar rojo, explica que la parte del mar donde ellos cruzaron y en esa época del año en que lo hicieron el mar estaba “casi seco“, con solo dos pulgadas de agua (unos tres centímetros), y que eso equivalía a pasar el mar en seco. Si fuere como el explica, entonces el milagro fue mayor, porque ahogarse todo el ejército de faraón, incluidos los caballos en solo dos pulgadas de agua, ¡eso si que es tremendo milagro! Otro explicó el milagro de los cinco panes y los dos peces que dieron de comer a cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños, diciendo que eran cinco panes del tamaño de un vagón de tren cada uno y que los dos peces eran dos ballenas. Bueno si fuere como el dice, el milagro fue mayor, imagínese a un niño arrastrando cinco vagones de tren con una mano, mientras en la otra carga una canasta con dos ballenas. ¡Tremendo milagro!


Llegamos a la conclusión que es más fácil creerle a Dios que tratar de explicar lo inexplicable. La fe es sencilla, sin complicaciones. Para recibir un milagro, sea de sanidad divina o de alguna otra índole, solo necesitas creerle a Dios en tu corazón y confesarlo con tus labios. La mujer del flujo de sangre no necesito estudios teológicos para ser sanada de un cáncer en su matriz, ella solo dijo: “si tan solo tocare el borde de su vestido, seré sana” y poniendo su fe en acción fue y le tocó y recibió sanidad instantáneamente. ¡VE Y HAZ TÚ LO MISMO!

domingo, 7 de febrero de 2016

PIEDRA VIVA

Por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, probada, angular, preciosa, de cimiento estable, el que creyere no se apresure“. Isaías 28:16
Al edificar la iglesia, que es la Sion espiritual, no se puede colocar cualquier piedra, sino una que sea:
• Probada
Que ya fue examinada, tentada. Jesús fue probado en todo. Y nosotros tenemos que ser también probados para poder ser piedras vivas en este edificio espiritual; Efesios 2:20-22. En el Salmo 66: 10-14 leemos: “Porque tu nos has probado, Oh Dios, nos has refinado como se refina la plata, nos metiste en la red, carga pesada pusiste sobre nuestras cabezas, pasamos por el fuego, y por el agua, pero tu nos sacaste a un lugar de abundancia. Entraré en tu casa con holocaustos, a ti cumpliré mis votos, los que pronunciaron mis labios y habló mi boca cuando yo estaba en angustia“. Y Santiago 1:12 añade: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman“.
• Angular
De esquina, la que une. Es una piedra con una forma especial y que permite unir paredes. Venimos al Señor como piedras sin trabajar, sin forma definida, mas el Señor nos da la forma para que seamos un punto de unión. Note que en el cenáculo, Cristo lavó los pies de sus discípulos pero a Él nadie le lavó los suyos. Es que hay un principio bíblico, “El mayor servirá al menor“, por eso Él les dijo: “Debéis hacer esto los unos a los otros“. Tu naciste en Cristo para estar en la esquina, para unir, no para causar división.
• Piedra preciosa
De mucho valor; es preciosa porque no es común. En este edificio espiritual solo hay piedras escogidas, que nadie quería por su aspecto externo, pero que Dios vió lo de adentro y por eso invirtió su tiempo en pulirnos. Algunos, ante las dificultades se “cansan” y no quieren seguir adelante, y dicen: Señor, envía a otro, y Dios responde: ¿Qué? no voy a emplear otro montón de años en otro, así que adelante, !no seas cobarde!. “El que comenzó la buena obra en vosotros, la perfeccionará hasta el día de Cristo“.
• Piedra fundamental
La que se pone de base. En el original significa “sentarse juntos” esto nos habla de comunión. En Eclesiastés dice: “Hay tiempo de tirar piedras y tiempo de recogerlas“; Eclesiastés 3:5. Es tiempo de edificar juntos, “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles, siendo Jesucristo la principal piedra del ángulo“; Efesios 2:20.
• Piedra bien colocada
En el Antiguo Testamento se nos habla del orden en el pueblo cuando iba a la batalla, ¿quién ira primero? Judá, pero cundo Judá andaba en pecado, los conducía a la derrota. El soldado obedece ordenes, cada uno ocupa su lugar. Una piedra bien colocada, va a poder desarrollarse en la iglesia para ser de bendición. Por lo tanto amado, usted debe ubicarse y colocarse donde usted pertenece.
1 Pedro 2:4-5 “Acercándoos a Él , piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios, escogida y preciosa. Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios aceptables a Dios por medio de Jesucristo“.